A los jóvenes de España
que dicen estar preparados:

Los que pasamos la guerra
los que lloramos tanto
haciendo cola en las tiendas
con la cartilla en la mano,
eran ellas, que nosotros
en el ingrato trabajo,
soplándonos sabañones
o tostándonos en tajo
para solo subsistir,
criándoos mientras tanto,
para veros en domingo,
que el resto, puro trabajo.
Y venga venir de hijos
y en el piso estrechándonos,
el piso del abuelillo, claro,
que para otro… ni pensarlo.
Y se inventó el turismo
y el veraneo y descanso,
y el ocio, antes pecado,
pasó luego a serlo sano.
Y empezamos a vivir todos
mejor de lo que soñamos,
pero se fueron las vacas,
las gordas, debo aclararlo,
y se quedaron las flacas,
las que quieren arruinarnos
y ahora, nosotros, viejos,
nos sentimos ya cansados
y vosotros, los eternos
de juventud bien dotados
¿para cuándo lo dejáis?
¿No va siendo hora, os digo,
de que nos quitéis el mando?
¡Juntad, uníos y haced!
poco o mucho, sea algo,
ahí tenéis los sindicatos
y política, también,
y si no os dejan, crear,
tan solo, como nosotros,
se requiere voluntad.
¿Acaso no tenéis sangre?
Pues, hala, a trabajar…

15 de Noviembre de 2012 por Carlos